
Todo está dispuesto. Las líneas de batalla trazadas y estás al mando.
El resto es Historia.
Commands and Colors: Ancients te pone en la piel de un general de la Antigüedad –cartaginés, romano, griego…-. Este juego de Richard Borg (GMT Games), sigue la senda iniciada con el Battle Cry –Guerra de Secesión americana-, el Memoir 44 –Segunda Guerra Mundial- y Battlelore –Edad Media fantástica-. Su línea de juegos no destaca, por tanto, por su originalidad, pero sí por su sencillez y accesibilidad para todos los públicos.
EL TRASFONDO
Al igual que muchos de esos juegos citados, todos con una mecánica muy similar, Commands and Colors cuenta con numerosas expansiones que añaden nuevos ejércitos y posibilidades. Sin embargo, el juego original nos plantea el enfrentamiento entre la Roma republicana y Cartago -Guerras Púnicas-, con algunas misiones introductorias de los siracusanos.

Cada batalla de las presentadas recrea de una forma aproximada el enfrentamiento histórico, con una breve introducción y un adelanto del resultado real, así como el esquema de tropas y los generales presentes.
Las unidades que componen cada ejército le dan ese toque de verosimilitud. Desde los elefantes de Aníbal hasta las tropas auxiliares romanas.
EL JUEGO
2 jugadores –más si se juega al modo épico que requiere la compra de varias expansiones-, se enfrentan cara a cara en el campo de batalla. Uno se llevará la gloria… ¿a costa de cuántas vidas? ¿Anochecerá ese día con una victoria pírrica? ¿Se descontrolarán los elefantes sembrando el caos entre las filas amigas? ¿Morirá uno de los generales bajo la lluvia de flechas?
Las tropas se dividen entre infantería y montada, y cada una de ellas en tres tipos básicos: ligera, media y pesada. Las tropas ligeras son más rápidas, pero más débiles, y usualmente pueden disparar a distancia –arcos, hondas y jabalinas-. Las pesadas son más fuertes, pero mucho más lentas.

El desarrollo del juego se fundamenta en el uso de una serie de cartas para activar cada turno a determinadas tropas. Según su situación en el tablero –flanco izquierdo, cuerpo central o flanco derecho-, el tipo de tropa o la presencia o no de un líder asociado, moverán y atacarán.
El combate se resuelve de una forma muy sencilla, tirando unos dados especiales que recogen los símbolos de las unidades a las que hieren, así como la posibilidad de infligir retiradas, por ejemplo.

¿Quién gana? Usualmente quien alcanza antes el número de estandartes estipulados en el escenario. Estos se consiguen al derrotar unidades –muertas o en retirada fuera del tablero-.
Por último entra en juego el terreno, que nos puede ayudar en el combate o penalizar, impedir la línea de visión o conllevar condiciones especiales de victoria.
El sistema, como vemos, es elegante, sencillo y rápido –en una hora da tiempo a una batalla-, que, unido a la facilidad de disponer los pequeños bloques de los que se componen los ejércitos, lo convierten en una opción tan rápida como una partida a un eurogame.

Un juego muy bien valorado, favorito de muchos por su inmediatez y facilidad de reglas. Consigue con éxito la inmersión del jugador
Wargame ligero en el que la suerte a veces pesa demasiado… ¿pero acaso no jugó, juega y jugará un papel fundamental en toda batalla?
Las expansiones amplían el juego en su marco temporal y cultural: la primera versa sobre el Este y Grecia; la segunda sobre los bárbaros y los romanos; la tercera sobre las guerras civiles romanas. Están en preparación dos más. Una sobre la Roma Imperial y otra para expandir el juego a la nueva versión épica.

Se escucha el retumbar de los pasos. Metal contra metal. Relinchos de caballos y gritos de ánimo. Una fila de hombres frente a otra. Mirada de ira y miedo se entrecruzan. Una orden. Un rugido. Centenares de gargantas entonan la canción de la batalla. Sangre, sudor y polvo en las llanuras. Todo se decidirá en este baile macabro que es la guerra.
Svalan llama a Borg el Knizia de los wargames XDXDXD
La verdad que tiene la misma mecánica que el Memoir, son los 2 únicos juegos que he probado de este señor y son muy similares, lo que no entiendo es porqué se le da tanto bombo a éste, el cuál es considerado wargame, y se denosta tanto al memoir, considerándolo eurogame de forma despectiva.
Espero revancha