Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Guerra Civil’

Unhappy King Charles es un juego de Charles Vasey de la editora GMT.  En este nuevo CDG (juego con motor de cartas), ganador de varios premios, vamos a encontrarnos con varias innovaciones en el género como los nobles locales o los centros de recursos económicos (mercados, rutas, minas…).

Todo en este juego destila un mimo y gusto por la Historia notable. Las ingentes notas sobre el diseño, las cartas y eventos históricos así como el refrendo de ciertos movimientos y estrategias con el ejemplo real, convierten el jugar a UKC en una experiencia instructiva.

El juego arranca en 1642, momento en el que las diferencias entre los miembros del Parlamento inglés (la Cámara de los Comunes) y los partidarios de la prerrogativa real sobre las decisiones parlamentarias llegan a un punto sin retorno. Carlos I moviliza a sus ejércitos para someter a aquellos que acusa de ser traidores y rebeldes.

El verdadero enemigo del Rey Carlos terminará implantando una dictadura.

Podéis leer una interesantísima reseña histórica en el blog de Lev Mishkin: Instituto de Estudios Solarísticos. Nosotros nos centraremos más en llevar a cabo una pequeña partida de introducción en sucesivas entradas.

Read Full Post »

For the People

La guerra civil que enfrentó a los estados federados del Norte y a los confederados del Sur es uno de los más grandes y fascinantes conflictos de la Historia de la Humanidad.

En un artículo anterior comentábamos el atractivo que tiene el estudio de guerras civiles como la española -que nos es tan cercana-, la rusa -el triunfo de la Revolución- o la inglesa -la caída de la Monarquía ante los partidarios del Parlamento-. La Guerra de Secesión no es una excepción. Los norteamericanos, lejos de olvidar su breve pasado, recuerdan esta guerra más como parte suya y de sus ancestros que como sinónimo de vergüenza, tragedia u olvido. Las representaciones de grandes batallas están a la orden del día, mientras que, a pesar de la victoria nordista, personajes como Lee o símbolos como la bandera confederada permanecen en la memoria colectiva del país. A pesar de la multitud de bajas, de los crímenes que se cometieron, de la sangre que se vertió, hubo grandes hombres en ambos bandos, y su historia es digna de ser recordada.

Una guerra civil que terminó con un compromiso: Que esta nación, bajo Dios tenga un nuevo nacimiento de libertad y que el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo, no desaparezca de la tierra”.

De la mano de GMT y Mark Herman, podemos disfrutar este gran clásico de los wargames, uno de los primeros Card Driven Games (juegos guiados por mecánica de cartas). For the People II (una remodelación de la versión anterior) nos ofrece una visión detallada y apasionante de este conflicto, donde se decidía el destino de una nación llamada a ser hegemónica en el orden internacional de la Era Contemporánea.

LA ÉPOCA

En la primavera del año 1861, los Estados Unidos de Norteamérica sufren una de las peores crisis de su corta historia. Habiendo alcanzado un siglo antes la independencia de la Corona Inglesa, el enfrentamiento entre republicanos y demócratas, entre el norte y el sur, y la defensa del abolicionismo de la esclavitud frente a las posiciones conservadoras de los terratenientes algodoneros, provocarán el estallido de una cruenta guerra civil. Dos visiones sociales, ideológicas y económicas. La contraposición del mundo industrial frente al agrario o la concepción de la raza negra como una propiedad, sólo son algunos de los muchos aspectos interrelacionados que explican el conflicto.

Plantación de algodón sureña.

Plantación de algodón sureña.

En marzo de 1861, Abraham Lincoln toma posesión de su cargo como Presidente de Estados Unidos. Los estados de Carolina del Sur, Misisipi, Florida, Alabama, Georgia, Louisiana y Texas se constituyen en los Estados Confederados de América, con Jefferson Davis como presidente, proclamando su secesión de la Unión.

La tensión de tal situación es incontrolable. El asalto confederado a la guarnición de Fort Sumter, el 12 de abril de 1861 provocará una dura represión por parte del ejército unionista. Ello empujará a que Virginia, Arkansas,Tennessee y Carolina del Norte se unan a los Estados Confederados. Cuatro Estados del Sur, que eran esclavistas, no fueron secesionistas: Delaware, Maryland, Kentucky y Missouri. Virginia Occidental se separará de Virginia en 1863 y será admitida en la Unión. Será una Secesión de la Secesión.

Mapa de la alineación de estados

Mapa de la alineación de estados

De este modo comienza la guerra civil entre los Estados Confederados del Sur, con Richmond como centro político, y los Estados del Norte, manteniendo la capitalidad de Washington.


La Confederación se encontraba con una situación difícil. La superioridad numérica de la Unión, amén de la fiabilidad de sus suministros, le plantearía muchos problemas a los grises. Además, el control naval y fluvial convertía para los secesionistas en una pesadilla el cruce de ríos y el control de la retaguardia, Florida y los estados lindantes al Golfo de México.

Frente a ello, los generales confederados gozaban de mayores capacidades tácticas y de mando. Además, jugaban con un factor importante. Si la Confederación conseguía el reconocimiento internacional, como estado soberano, obtendría muchos apoyos extranjeros. La Voluntad de Vencer -término que analizaremos más adelante- de estos comenzaba muy alta, mientras que los unionistas y la opinión pública sólo veían pérdidas con esta inesperada rebelión.


Pero el punto clave de todo estaba en dos aspectos: el control de los estados neutrales de Kentucky, Missouri y Virginia del Oeste; y la pugna en el norte de Virginia, con las capitales enemigas a un tiro de piedra y el peligroso ejército unionista del Potomac amenazante.

En el oeste, tierras aún por modernizar, donde el ferrocarril a veces ni llegaba, lo importante era el control de Missouri y frenar el avance confederado en el cruce del Mississippi, hacia Illinois.

Queda por decidir el destino de una nación y de más de 3.000.000 de vidas de hombres que participaron en esta guerra.


Read Full Post »

Hay conflictos que desatan pasiones. Y si hablamos de guerras civiles, hermano contra hermano, un país convulsionado, más todavía. Son pasiones encontradas, de bandos a veces irreconciliables. Uno se define por situarse, años y años después de los hechos, en la defensa de uno u otro, en la justificación de las acciones de aquellos que se sentaban a la misma mesa.

En efecto, una guerra civil no es un asunto baladí. En la guerra tradicional entre países, el enemigo es extranjero. Reconforta y a la vez aúna odios. Aquél que amenaza tu integridad, la de tu familia, la de tu nación, es un invasor extranjero, cruel y ambicioso. Desde luego, es algo más aséptico, más sencillo. Cada uno sabe su papel.

Ahora bien, cuando el enemigo es tu hermano, tu vecino, el conflicto se vuelve más “sucio”. Luchas, además de por defender a tu familia y a tí mismo de las balas asesinas, por defender un ideal, por lealtad a un concepto de legitimidad, y, por qué no, por elegir sabiamente el bando ganador.

Surgen entonces las más bajas pasiones, las más peligrosas. Matas al vecino porque es comunista o católico, porque es tu contrario, pero también porque no le has perdonado que siempre fuera más rico que tú, o que tuviera más éxito, o que cambiara las lindes de tus tierras y se saliera con la suya. Luchas porque ya no crees en las ideas de tus padres. Luchas porque crees que es justo, y aunque esté tu hermano ante tí, defendiendo otro ideal, dudarás a la hora de dispararle o no, algo que quizás nunca te hubieras planteado.

Esta reflexión es personal e intransferible, criticable como cualquier opinión.

Las guerras civiles algo tienen que las hacen apasionantes desde el punto de vista intelectual. Su estudio es muy interesante, y las consecuencias de las acciones y resultados, fundamentales.

La Guerra de Secesión Americana presenta un atractivo que a la mayoría de los europeos, pecando quizás de similar egocentrismo que los estadounidenses, se les pasa. Algún día hablaré de grandes juegos basados en ella, como el archiconocido For the People.

Retomando el hilo, la Guerra Civil Española ha pasado por épocas de más oscurantismo -lógico dada la proximidad temporal, y a veces hasta cultural, al régimen ganador- y también ha vivido auténticos booms. En la actualidad probablemente hay menos agitación al respecto. Sin embargo, a pesar de ya han pasado muchos años desde el conflicto, la guerra y el tratamiento de ésta y de los que en ella participaron o sufrieron, han dado pie a enconados debates, enfrentamientos parlamentarios, y mucha, mucha prensa.

Amén del renacer de la investigación histórica sobre el tema, alejándose por fín de tanto iluminado angloparlante -que veían un halo de romanticismo en la guerra y escribían desde su perspectiva-, los juegos de mesa, videojuegos y otras formas de ocio han empezado a materializar ese interés por un periodo de nuestra Historia.

Ya hubo juegos al respecto (recordemos a la desaparecida NAC), pero es hoy cuando éstos se popularizan y llegan a más manos.

Haciendo un recorrido rápido, y lamentablemente breve, encontramos:

JUEGOS DE MESA

A las Barricadas!

Juego de simulación de factura clásica, a nivel de pelotón y batallón. Primero de una serie -War Storm-, su autor es Juan Carlos Cebrián. Las batallas se suceden en diversos mapas genéricos, y escenarios que abarcan todos los frentes. 2 jugadores se ponen al mando de las distintas tropas y luchan codo con codo por pequeños pueblos, granjas y posiciones estratégicas.

1936 Guerra Civil

Uno de los primeros en abrir esta pequeña caja de pandora a la que asistimos en la actualidad. Un juego de cartas diseñado por Arturo García, llevado al mercado con gran tesón por su parte. Siguiendo la estela de juegos como Magic, cada jugador -uno nacional y otro republicano- se forma un mazo con eventos políticos y militares. Estas cartas exhiben un gran trabajo de documentación por parte del autor, con fotografías de la época y referencias históricas.

España 1936

Este juego, diseñado por Antonio Catalán, ofrece en cambio un enfoque más centrado en el aspecto bélico. Se trata de un juego de tablero en el que dos jugadores se enfrentan por el control de las distintas ciudades españolas, utilizando cartas históricas y virtuales -dentro siempre de razonables posibles- para refuerzos y eventos. Carlistas, falangistas, anarquistas o regulares republicanos son fácilmente reconocibles gracias al arte que exhiben las distintas fichas y cartas. Un wargame, editado por Devir, que ofrece sencillez y elegancia.

Futuros juegos

Mientras que Crusade and Revolution: The Spanish Civil War (David Gómez Relloso) se presenta como un Card Driven muy similar al Paths of Glory, The Spanish Civil War: 1936-1939 (Javier Romero) ofrece un punto de vista más tradicional, volviendo a los hexágonos y la escala de brigada. El primero será publicado por MMP, el segundo por GMT, dos compañías muy importantes en el sector, y extranjeras -lo que demuestra el interés que hay por la época-. También reseñar Triumph of Fascism (D.B. Dockter) de Clash of Arms, también un Card Driven para 2 jugadores, pero donde la política y el periodo preguerra son muy importantes.

VIDEOJUEGOS

En videojuegos encontramos que juegos como Hearts of Iron 2, de Paradox, contemplan un escenario específico para la Guerra Civil, así como la posibilidad de elegir como facción en el juego tanto a la España Republicana como a la España Nacional.

Por otro lado, encontramos juegos mediocres, creados para aprovechar una polémica que seguro superó sus propias expectativas. Me refiero al Sombras de Guerra, un juego que se vendió en los medios de comunicación como que “reabría viejas heridas”. Ello denota dos cosas. En primer lugar, la aparente mayor relevancia en nuestra sociedad de los videojuegos, en relación a los juegos de tablero. En segundo lugar, la existencia todavía de muchos resquemores al respecto de abordar esta guerra de forma abierta y sin complejos.

COMICS

Merecería mención aparte un comic en particular. Me refiero a War Story: Condors. Una obra breve pero intensa de Garth Ennis, en el que se nos da una inteligente visión de cuatro posturas diferentes. Durante un bombardeo, cuatro hombres se refugian en un cráter abierto por las bombas. Un piloto alemán convencido de la causa nazi, un socialista inglés con su irracional idealismo, un independentista irlandés sin escrúpulos, y, por último, un miliciano republicano con terribles y viscerales razones que lo llevan a combatir.

Read Full Post »